Etiqueta de problema
Hoy en día no nos damos cuenta de las cosas. Tenemos preocupaciones insignificantes, y tenemos la costumbre de ponerles la etiqueta de 'problemas'. Parece ser que hoy me he levantado con ganas de debatir, de hacer pensar, de recapacitar; en definitiva, de concienciar. Y no sé por qué, pero me ha faltado tiempo para poner el telediario a la hora de comer, ver cómo está la cosa y plasmar mi opinión en un trocito de blogosfera.
Mientras unos intentan responder a la pregunta "¿qué vas a hacer este puente?"; otros intentan llegar sanos y salvos a España para pasarlo de la mejor manera posible. Mientras unos piden por Navidad algo material y lo ponen en una lista; otros piden que vuelva y que se quede para siempre, aunque eso no será ya posible. Y mientras unos se quejan porque sube la gasolina; otros piden un poquito de agua.
No nos damos cuenta, y me incluyo en el saco, pero cuando te enteras de los verdaderos problemas que hay en el mundo se te quitan las ganas de quejarte, de obsesionarte porque has tenido un día gris, de lloriquear por por las esquinas por cualquier chorrada... terminas viendo las cosas de otra manera. Sólo hace falta dar una vuelta por los medios de comunicación, leer los titulares de las noticias, poner la radio o el telediario para poder bajar de la burbuja en la que estamos acostumbrados a vivir y darnos cuenta, darnos cuenta, darnos cuenta, que no todo es tan difícil, que no todo es tan complicado, que no todo es tan feo, que no tenemos tantos problemas como parece.
Los problemas de verdad son los que no se dicen, los que no salen, los que apenas se escuchan... y esos son por los que realmente merece la pena colgar este post.

